jueves, 30 de diciembre de 2010

Papá Noel regala kindles por Navidad

Navidad, época de regalos, cenas... y libros digitales. Hacía varios meses que esperaba con gran expectación la temporada navideña, ya que los escritores en inglés siempre han hablado maravillas de estos días. Y hasta ahora puedo afirmar que el espíritu navideño ha superado mis mejores predicciones en lo que a ventas se refiere.
Diciembre empezó dentro de lo normal, como cualquier otro mes, pero a medida que nos acercábamos al día 15, las ventas fueron subiendo. Superado el ecuador del mes, era habitual aumentar mi media, de unos 18 libros. Cuando llegó Papá Noel, se abrieron los regalos y parece que muchos de ellos eran kindles.
A partir del día 25, el incremento fue extraordinario. Vendía 50 y 60 libros diarios, llegando a la cifra de 104 el día 28.
El caso es que a un día y medio de terminar el mes, he superado ampliamente las 800 unidades, y voy a cerrar con 900, mientras que antes mi mejor resultado estaba en 530. Las ventas totales de este año están en torno a los 3.000 libros, algo que yo consideraba impensable para alguien sin editorial y al que han rechazado hasta la saciedad.
Ahora habrá que ver cómo se estabilizan las ventas tras el subidón navideño, porque me imagino que no alcanzarán esos picos.
Una última reflexión antes de cerrar el año. Se estima que se han vendido unos 8 millones de kindles, a los que hay que sumar el resto de lectores electrónicos de otras marcas. Imaginad el panorama cuando se hayan vendido 50 millones, o 100, porque se venderán, es solo cuestión de tiempo. Ya estoy soñando con el incremento de ventas de las próximas Navidades.
Os deseo un feliz año 2011.

martes, 21 de diciembre de 2010

Otra idea muy digital

Esta entrada la voy a dedicar a otra iniciativa que he comenzado gracias al soporte digital, y que no sería posible con el modelo tradicional de publicación.
Se trata de escribir una novela larga, La prisión de Black Rock, con la novedad de venderla por entregas. En realidad, la idea no es muy novedosa, porque ya se publicaba por entregas en el siglo XVIII, cuando aparecieron los primeros periódicos, y con gran éxito, por cierto. Sin querer profundizar en este tema, es curioso lo bien que se adaptan los seriales y el público lector a los nuevos soportes de la información.
Supongamos que tarde un año en escribir la novela completa. Si siguiera el sistema tradicional, después la enviaría a editoriales y agentes. Voy a asumir que en seis meses recibiera una propuesta y firmara un contrato —una estimación bastante generosa—, y por último consideremos un año de media para que la editorial realice su trabajo y el libro esté finalmente en las estanterías, listo para ser comprado. Luego transcurrirían seis meses hasta que empezara a cobrar. En total, han transcurrido tres años desde que empiezo a escribir una novela larga hasta que gano algo de dinero.
En cambio, yo he dividido la novela en episodios, que voy publicando en Amazon según están terminados. Ahora mismo, está disponible el primero, El alcaide, y estoy a punto de acabar el segundo. El alcaide ya me ha reportado ganancias, he recibido algún comentario y está subiendo lentamente en la lista de ventas.
De este modo, mientras sigo escribiendo la novela, estoy ganando dinero. Si La prisión llega a vender 50 al mes —una cifra modesta en comparación con lo que logran algunos de mis libros—, al cumplir un año sumará 600 unidades, y unas 1.800 a los 3 años.
Por lo que sé, la tirada media para un escritor desconocido no llega a 2.000 ejemplares. Esto quiere decir que el método tradicional me puede ofrecer un tope máximo de ventas que es relativamente fácil de alcanzar en Amazon y mucho más rápidamente, ¡antes incluso de terminar la novela! Por no hablar de la presencia en las listas de ventas durante años, las recomendaciones, el boca a boca...
Es muy difícil anticipar el futuro. Pero sí sé que ya he vendido unos 40 libros de La prisión, que voy a cobrar algo por ellos, y que por el método tradicional nadie habría leído una sola página de la novela, ni lo haría hasta que estuviese acabada dentro de mucho tiempo.
Puede que escribir de esta manera resulte perjudicial por alguna razón que ahora mismo no veo, pero aún así, habré aprendido y probado algo nuevo. En cualquier caso, me alegro de tener una nueva opción a la hora decidir cómo escribir mis historias.
¿Cuántas nuevas formas de escribir y publicar irán surgiendo en el futuro?

martes, 14 de diciembre de 2010

Una oportunidad para el comienzo de todo

Este blog, las novelas de las que he hablado aquí y mi experiencia en Amazon no existirían sin Juego de alas, mi primera obra, escrita junto con César G. Muñoz. Cuando empezamos a idear tramas y personajes, poco podíamos imaginar que el proyecto lo haríamos realidad, y mucho menos que llegaría el día en que la pondríamos a la venta en Amazon.

Y ese día ha llegado. En las últimas semanas hemos revisado el texto y hemos trabajado en una cubierta que nos gusta mucho, realizada por Javier Berzal Rojo. Este publicista ya nos diseñó la portada de Blanco y negro, un cambio que por cierto está funcionando bastante bien, pues las ventas han subido.




Esperamos que la historia del desastre de la Onda y la colaboración de Berzal den sus frutos en esta nueva apuesta.


Un saludo.

jueves, 9 de diciembre de 2010

El precio de los libros digitales

En la entrada anterior dejaba pendiente mi opinión sobre el precio de los libros digitales, que paso a explicar en las siguientes líneas.
Escribir un libro lleva tiempo y supone un esfuerzo. Creo que la mayoría de los que pasan por este blog lo saben por experiencia propia. Una vez terminada la obra, hay que ponerle un precio, ¿pero cuál? ¿Cómo tasar el resultado de manera justa? En mi opinión, no hay modo de hacer tal cosa.  Es más, pienso que la valoración que un autor haga de su propio libro en ese sentido es irrelevante.
Al cliente no le importa nada de eso. Lectores hay de muchos tipos, pero yo trato de centrar mis pensamientos en los que "compran" libros, en los que toman la decisión de gastar parte de su dinero para adquirir una novela.
He repasado mis propias decisiones a la hora de comprar un libro y me he dado cuenta de que lo único que importa es la creencia de que la novela me vaya a gustar. Y aquí viene lo interesante. Ya he mencionado anteriormente que lo ideal es que el lector te busque porque te conoce o por recomendación de otra persona, pero cuando no es el caso, y después de pasar por los filtros lógicos —género, título, portada, sinopsis...—, llegamos al precio. La gran pregunta es: ¿Cuánto está dispuesto a pagar el lector por un autor absolutamente desconocido?
Los libros impresos tienen unos precios más o menos similares, pero en los digitales se pueden encontrar horquillas muy amplias. Seguro que hay compradores para todos los precios, pero no conviene perderse a ninguno. Por eso creo que el precio debe ser el más bajo posible mientras el autor es un completo desconocido. Es mucho más importante pasar a ser conocido, que pasar a ganar dinero. Por otro lado, tampoco tengo claro que se gane más con precios altos, porque probablemente se venderán menos ejemplares.
Ejemplificaré la teoría con mi caso. Ahora gano unos 200 dólares mensuales en Amazon por unas ventas de más de 500 unidades. Si me propusieran vender 1.000 libros y ganar 100 dólares, ¿creéis que aceptaría? Sin dudarlo. En esa ecuación, lo que me interesa es que obtengo más lectores, más posibilidades de que les gusten mis historias y me recomienden, que hablen de mí y que tal vez compren otros libros. De esa manera, puedo mejorar el puesto de ventas, lo que redunda en una mayor visibilidad, más comentarios en Amazon, e incluso una inmejorable carta de presentación para las editoriales.
Si luego me propusieran vender 2.000 y ganar 50, volvería a aceptar. Y si me ofreciesen vender 4.000 y ganar 1 céntimo, firmaba sin pensármelo, al menos por un año. Y por menos cantidad, probablemente también.
En resumen, da igual cómo valores tu obra, lo que hay que pensar es cómo la valora el comprador potencial, el que se gasta el dinero, para llegar al mayor número posible de lectores. Conseguido ese objetivo, ¿cuándo puede subirse el precio?, ¿cuál es el número de ventas necesario para dejar de considerarse "desconocido"? estas reflexiones las dejaré para otra entrada.
A partir del año que viene iré probando a subir el precio gradualmente, para comprobar si descienden las ventas, jugar con el margen y experimentar un poco.
 Como despedida os dejo un comentario que me han dejado en Amazon y que muestra la relevancia de apostar por un precio bajo.
5.0 out of 5 stars Excellent mystery at a bargain price, September 17, 2010
By 
Amazon Verified Purchase(What's this?)
This review is from: El secreto del tío Óscar (Spanish Edition) (Kindle Edition)
I'm trying to learn Spanish, so I downloaded this book since it was so inexpensive. It turned out to be fairly easy to understand Spanish, and the story really pulls you in - I couldn't stop reading, kept wanting to find out more of the strange things going on with the car Lucas had inherited from his uncle. There's also an interesting discussion of the game of mus, a Spanish card game, which is like a cross between bridge and poker. I really enjoyed this book.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

El mejor reclamo para un novel

En la entrada anterior, hablaba acerca de la importancia del boca a boca y de la fama del autor a la hora de vender libros. Pero, ¿qué ocurre con los que somos noveles? Para reflexionar sobre el asunto, pondré como ejemplo mi caso con Amazon.

Actualmente vendo más de 500 libros electrónicos. No soy un escritor conocido ni creo que nadie me recomiende, más que nada porque ese reconocimiento tarda mucho en llegar —si llega—. Así pues, ¿qué mueve a esas personas a comprar mis libros?

Entiendo que el proceso que siguen los clientes de Amazon es el siguiente. Primero se sitúan en el género e idioma que les interesa. En mi caso, llegan a "misterio" en "español". —Ahora mismo mis títulos están muy bien posicionados y eso seguro que influye positivamente, pero no siempre fue así.—

El siguiente paso consiste en repasar los títulos y sus cubiertas. Si algo le llama la atención al lector, pincha y entra en la página del ebook en cuestión. A continuación lee la sinopsis y si sigue interesado se descarga el primer capítulo. Si le engancha, lo compra.

De este modo, la ruta es más o menos la siguiente: Título/cubierta → sinopsis → primer capítulo → compra. Según esta deducción, el título y la portada son los elementos de mayor peso a la hora de captar la atención. Si la novela es una obra maestra, pero no resalta entre el océano de títulos de Amazon, no llegará muy lejos.

Como sabéis, estoy realizando un experimento con Blanco y negro, que consiste en un cambio de portada. Pues bien, por ahora estoy muy contento con el resultado, ya que es la única novela que ha aumentado las ventas en noviembre. Decidí modificar la imagen de portada porque no me convencía; en cambio no puedo meter mano en el título por otras razones que no puedo desvelar sin "destripar" la clave de la historia.

La novela que más éxito tiene en Amazon y el resto de librerías digitales —donde vendo muchísimo menos— es El secreto del tío Óscar, seguida muy de cerca por La última jugada. De ellas, es evidente que la peor cubierta es la de El secreto, pero ello no afecta al resultado.

He preguntado a los lectores que me han escrito qué les motivó a elegir esa novela, y me han contestado que el título fue determinante, concretamente la palabra secreto.

Como conclusión final, y a partir de mi corta experiencia en ventas digitales como autor desconocido, puedo afirmar que el título es lo más importante para conquistar al lector. Así que si estáis pensando en subir una novela a Amazon, mi consejo es que reflexionéis mucho sobre este factor. Una mala elección en ese sentido puede esconder vuestra historia entre la larga lista de ebooks, que por otro lado no hace más que crecer y crecer.

Cuanto más tiempo pase, más libros habrá y más difícil será tener visibilidad en Amazon.

He dejado aparte, deliberadamente, el tema del precio, que lo trataré en otra entrada.

Un saludo.